Fin del primer curso en la Escuela de Arte (Grado Superior)

Estudiar lo que a uno le gusta no quiere decir que luego resulte fácil, pero sí te llena de felicidad. Hace meses publiqué un dibujo (Torso de Belvedere) que también es reflejo de mi paso por la Escuela de Arte, un dibujo que lleva consigo muchas horas de trabajo. Y por otro lado, también os muestro mi Proyecto para una Greca Ornamental, con cuatro planteamientos distintos, y que no pierden relación entre ellas respecto al diseño, con la característica de que cada una es diferente. Lo bonito es que la segunda y la tercera está realizada a bolígrafo, con el Inoxcrom; la primera y la tercera con un Pilot de tinta negra. La complicación resultó ser el diseño, pues cada uno tenía que inventarse el suyo, se exigía la imaginación y no la copia, algo que me pareció perfecto. Al principio tenía una sensación extraña, como de "miedo", pues nunca había utilizado este material para realizar estos tipos de dibujos, y lo más asombroso, es que conseguí mentalizarme de que era  un "lápiz". Pero también requiere tiempo, muchas horas y mucha paciencia. He hecho muchas cosas, no sólo en Dibujo Artístico, también en el Taller de Vaciado y Moldeado Artístico, en el Taller de Volumen,  en el Taller de Piedra, en el Taller de Modelado y cerámica, Historia del Arte... Mucha materia y poco tiempo, pero la clave está en esforzarse al máximo si se pretende conseguir. Ha sido una experiencia inolvidable, una aventura muy seria.

En la imagen de las grecas, podéis ver que la primera se trata del diseño inicial, un estudio en líneas a dos grosores (realidad-figurativa); la segunda se trata de un estudio de un relieve escultórico con sección (simplificación); la tercera se trata de un máximo contraste (síntesis/mosaico), y la última, un relieve escultórico con texturas (una abstracción), la más difícil y la más divertida, porque la única regla es que no hay reglas, jugando de nuevo con luces y sombras e incorporando texturas.

Aunque no se quiera sufrir, se sufre, pero también se disfruta y se siente. A mi me gusta un trabajo bien hecho, y hasta que no lo consigo no lo dejo, no sería capaz de abandonar un dibujo acabándolo de cualquier manera para obtener una nota aprobada, de verdad que no podría, porque para mí es algo más que un trabajo y una nota, es la evolución que queda de mí, de mis conocimientos artísticos, mi propia respuesta a la pregunta que siempre me queda en mente: ¿hasta dónde puedo llegar? Me encanta sorprenderme, emocionarme, y ver que no hay un punto y final, sino un sendero artístico que, afortunadamente, nunca termina.

Beatriz Galiano.


Con Inoxcrom



1 comentario:

Edith Velasco dijo...

Naciste artista Beatriz, pero no te has fiado de ello. Has trabajado como la que más en este año de largo aprendizaje en la escuela de arte. Has sacrificado tal vez hasta tiempo de tu vida personal en pos del quehacer artístico. Pero mira los resultados, han sido todos maravillosos. Una vez más se comprueba lo dicho por los grandes genios de la humanidad que nos hacen ver que el porcentaje más alto del resultado final no es tanto el genio sino el trabajo arduo. Felicidades y que venga otro año más de perfeccionamiento.

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